
Tim Hecker
Tim Hecker
Museo Universitario Arte Contemporáneo
Av. Insurgentes Sur 3000, C.U., Coyoacán 04510
Tue, Wed, Fri 10am-6pm, Thu 10am-8pm, Sat 11am-8pm, Sun 11am-6pm, Mon closed
Admission
$60.00
Public general admission. Discounts available: 50% for UNAM community, students and teachers from other institutions. Free admission: UNAM students (with valid ID), children under 12, MUAC members, INAPAM, people with disabilities and companion, ICOM and CIMAM members (with valid ID), Santo Domingo community. Free admission Thursdays 18:00-20:00, 50% discount Sundays for general public.
About
Esta nueva pieza de Tim Hecker, comisionada por el MUAC, representa el cauce natural de más de 25 años de carrera y, al mismo tiempo, un interesante giro estilístico en su obra. A su célebre mezcla de ambient experimental, ruido, microsonidos, glitches y patrones rítmicos asociados con el posminimalismo, se suman los sonidos de grabaciones de campo de diversos ecosistemas abandonados y desolados en Estados Unidos. De desiertos a humedales, los contextos ecológicos fuertemente afectados por procesos humanos informan y modifican los sonidos de _Wastelands_ con resultados tan melancólicos como siniestros. Para comprender mejor esta obra vale la pena regresar a los inicios de la carrera de Hecker, no sólo a _Haunt Me_, su clásico álbum de 2001, sino un poco antes, a sus dos LP publicados bajo el alias Jetone: _Autumnmonia_ (2000) y _Ultramarin_ (2001). Hay un evidente salto estético entre los trabajos firmados con su alias y los presentados con su nombre, principalmente en lo que se refiere a la complejidad rítmica y el uso de los _beats_: los ritmos de inicios de su carrera, más marcados e intrincados, son especialmente cercanos a los terrenos del techno y el IDM. Esta telaraña rítmica da una sensación de mayor celeridad, fragmentación y menor progresión armónica, en clara resonancia con obras electrónicas finiseculares como las de Aphex Twin, Boards of Canada, Autechre o Fizzarum. En contraste, con la seguidilla de notables álbumes que publicó durante las dos primeras décadas del nuevo siglo ya bajo su nombre —_Haunt Me (2001)_, _Radio Amor_ (2003) y _Harmony in Ultraviolet_ (2006) hasta llegar a _Ravedeath, 1972_ (2011), _Konoyo_ (2018) y, el más reciente, _Shards_ (2025)—es evidente que algo se modifica. Hecker abandona una red de seguridad en forma de rejilla rítmica y se coloca frente a los abismos de las texturas, los timbres y los armónicos, y a las paletas cromáticas del ambient y el noise. Un campo entero de experimentación se abre y con él todo un imaginario que atraviesa una docena de álbumes hasta llegar a _Wastelands_. Desde entonces, podríamos decir que el imaginario de Hecker oscila entre lo natural (fuegos, auroras boreales, hielo, tundras) y lo espectral (los fantasmas, los lugares vacíos de la modernidad, el tiempo suspendido). Esta nueva composición se coloca precisamente en la coyuntura donde los despojos del paisaje desprenden una melancolía de gran belleza, acentuando aún más sus elementos posapocalípticos: los cantos casi desesperados de los animales, las vibraciones furiosas que pronto entran en sordina y los momentos donde los sonidos electrónicos se tensan. Al capturar estos entornos, Hecker se desprende de las paletas cromáticas que llenaban por completo el espacio de su obra y parece colocarse frente a frente con un momento de particular desolación planetaria, no sólo a nivel ambiental, sino social, político y acaso aural. Ante este escenario, ¿cuáles podrían ser las capacidades de decodificación y acción a partir de la escucha?, ¿cómo se involucran los oídos en cambios existenciales tan radicales? _Wastelands_ deja voluntariamente estas preguntas abiertas, al sostener, al menos por unos minutos, los territorios baldíos de lo sonoro.